
Llevo un tiempo dándole vueltas a algo.
Una de las cosas que más me enganchó de la programación fue ese momento en el que te enfrentas a un problema sin saber exactamente cómo resolverlo. Esa sensación de plantear la solución, probar, fallar, volver a intentarlo y al final que funcione. Ese gusanillo.
Ahora tengo herramientas que resuelven en segundos lo que antes me llevaba horas. Y las uso. Las uso mucho. Y me ayudan a construir cosas mejores, más rápido y con menos fricción.
Pero a veces me pregunto si en ese proceso de automatizar todo, también hemos automatizado un poco la parte que más disfrutaba.
No es una queja. Realmente creo que este momento es brutal para los que nos dedicamos a esto. Nunca antes habíamos podido construir tanto con tan poco.
Pero hay algo en el camino que se ha acortado tanto que ya no se recorre igual.
Lo que antes era exploración ahora es ejecución. Lo que antes era resolver ahora es dirigir. No sé si eso es evolución o pérdida. Probablemente las dos cosas a la vez.
¿Vosotros lo sentís también? ¿O simplemente es nostalgia de algo que ya no tiene sentido conservar?
