Reflexión después de dos años siendo junior en la era de la IA

Hace dos años entré en Indexa Geodata como junior. Acojonado, si soy honesto.

Todos hablaban de IA, de chatGPT, de que el código tal como lo conocemos desaparecería. Y yo pensaba: "acabo de empezar y ya estoy jodido."

Lo que pasó fue diferente a lo que imaginé.

Esperaba competencia feroz. Imaginaba empresas despidiendo gente, tecnología moviéndose tan rápido que nadie podría seguir. Miedo puro.

Pero Indexa hizo algo que no era obvio en 2024: apostó por IA cuando aún nadie lo hacía. Y más importante: apostó por que yo aprendiera a usarla.

Dos años después, pienso diferente, no porque haya resuelto todo. Sino porque dejé de tener miedo a quedarme atrás y empecé a intentar estar adelante.

Hice el curso de especialista en IA y Big Data. Me metí en diseño de agentes autónomos. Aprendí a trabajar con n8n, con APIs, con modelos. No porque tuviera que competir, sino porque tenía libertad para explorar.

Y la reflexión real:

Ser junior en esta época no fue lo que creí que sería. No fue "todo desaparece" ni "IA lo hace todo". Fue algo más tranquilo pero más profundo.

Fue descubrir que lo importante no es que escribas código. Es que entiendas qué código necesita escribirse. Que sepas cuándo usar IA y cuándo no. Que valides que lo que genera tenga sentido.

Fue ver que una empresa pequeña apostando por IA y por un junior confuso.

Me dijeron "aquí usamos IA, aprende con nosotros". Eso es lo que marca la diferencia.

No sé si dentro de cinco años esto tendrá el mismo sentido. Probablemente la IA habrá cambiado completamente. Pero hoy, mirando atrás, no tengo miedo de lo que viene, tengo curiosidad y eso es todo lo que un junior necesita.