
Hace un tiempo habría respondido que para ver datos. Hoy creo que sirve para algo mucho más sencillo: responder preguntas.
Cuando alguien abre un dashboard, normalmente no quiere revisar todos los gráficos ni explorar cada filtro. Quiere encontrar una respuesta, y cuanto menos tiempo tarde en hacerlo, mejor.
Por eso creo que un dashboard que obliga a buscar durante varios minutos dónde está la información, probablemente no está cumpliendo su función.
No se trata de tener más gráficos, más indicadores o más filtros. Se trata de que la persona que lo abra encuentre lo que necesita casi de forma intuitiva, sin tener que pensar cómo funciona la herramienta.
Al final, un buen dashboard no es el que impresiona cuando lo enseñas.
Es el que alguien puede abrir cinco minutos antes de una reunión y encontrar justo lo que estaba buscando.
