En uno de nuestros proyectos calculámos una serie de indicadores urbanos y Copernicus ofrecía datos más actualizados que la fuente con la que iniciamos. Antes de decidir, hicimos un informe comparando ambas.

Valoramos los criterios clave para nuestro análisis: precisión geométrica, peso de los archivos a descargar, homogeneidad temporal, actualidad del dato, coste del procesado, compatibilidad metodológica, licencia y acceso. Copernicus se perfilaba como una alternativa sólida y con datos válidos para este tipo de cálculos.

Hemos empezado con una prueba sobre una serie de indicadores y la descarga ha resultado sencilla y fluida. El acceso depende del indicador: uno de ellos lo descargué desde WEkEO, otra plataforma de acceso a Copernicus. Para los demás usé el Copernicus Data Space Ecosystem, que ofrece varias vías: navegador, API OData, almacenamiento S3 y listado CSV.

El navegador es muy cómodo porque ves los datos mientras los descargas, pero no está pensado para grandes volúmenes: con la cantidad de archivos que necesitaba era inviable. Ahí usé S3, una unidad de almacenamiento a la que accedes directamente: vas a la ruta exacta del producto y copias muchos archivos de una vez. Tanto WEkEO como S3 solo requirieron una cuenta gratuita.

De momento, la primera cita ha ido bien. Todo apunta a que habrá segunda, y muchos gigas por delante.